Santol: Secretos del mangostán silvestre y sus beneficios

Descripción

El santol (Sandoricum koetjape), a veces llamado mangostán silvestre, es una fruta tropical nativa del sudeste asiático. Se caracteriza por su piel gruesa y aterciopelada, que puede ser amarilla o rojiza, y una pulpa interior blanca, algodonosa y jugosa, de sabor que oscila entre lo dulce y lo ácido. Es una fruta que gana adeptos por su perfil de sabor complejo y sus propiedades saludables.

¿Por qué incluir santol en tu dieta?

Es una excelente fuente de Vitamina C y antioxidantes, escudos naturales para tu sistema inmune. A pesar de su dulzura, es bajo en calorías, perfecto para disfrutar sin culpa. Su contenido de fibra es notable, apoyando una digestión saludable y el equilibrio de la flora intestinal.

Usos culinarios

El santol se disfruta fresco: se pela la corteza gruesa y se chupa la pulpa adherida a las semillas, que es la parte más dulce. La pulpa externa también es comestible y se usa en ensaladas picantes (como el som tam tailandés), mermeladas, chutneys o bebidas refrescantes. En Filipinas, incluso se cocina en platos salados con leche de coco.

Perfil nutricional

Destaca por su aporte de Vitamina C, vital para la piel y las defensas. También aporta minerales como potasio, calcio y hierro, contribuyendo a la salud cardiovascular.

Beneficios para la salud

Sus antioxidantes ayudan a prevenir el daño celular y la inflamación. Puede ayudar a regular la presión arterial y, gracias a su fibra, controla el apetito y mejora el tránsito intestinal.