Hígado de pollo con lecsó y arroz

Una de las comidas 'salvavidas' más geniales de la cocina húngara. La base del lecsó es la trinidad cebolla-grasa-pimiento, donde los colorantes solubles en grasa (carotenoides) y la cebolla caramelizada dan la base. El hígado de pollo es un ingrediente delicado: si se cocina de más, las proteínas se contraen y la textura se vuelve arenosa y seca. En esta receta, el hígado se cocina en el lecsó jugoso y ácido, lo que ayuda a mantener su suavidad.
🕒 Tiempo de prep. 20 min
🍳 Tiempo de cocción 25 min
Tiempo total 45 min
🍽️ Porciones 4 porciones
🔥 Calorías 685 kcal
🌍 Cocina Húngara

Ingredientes

Equipo necesario

  • Sartén grande o cacerola para el lecsó
  • Olla pequeña para el arroz
  • Tabla de picar, cuchillo afilado

Instrucciones

1

Limpia el hígado: quita las venas blancas y membranas, lávalo y sécalo con toalla de papel. Córtalo en trozos del tamaño de un bocado.

Tip: El agua salpicaría en la grasa caliente, por eso es importante secarlo.
2

Prepara las verduras: pica la cebolla finamente, el pimiento en rodajas o tiras, el jitomate en cubos. Machaca el ajo.

Tip: Puedes quitarle la piel al jitomate escaldándolo si te molesta en la comida.
3

Pon el arroz a cocer: sofríe el arroz en un poco de aceite, vierte el doble de cantidad de agua hirviendo, agrega sal y cocina tapado a fuego bajo hasta que esté suave.

Tip: Sofreír sella la superficie de los granos, así queda más suelto.
4

Mientras se cose el arroz, calienta el aceite en una sartén grande. Acitrona la cebolla con una pizca de sal hasta que esté transparente.

Tip: La sal ayuda a sacar el agua de la cebolla, así se suaviza más rápido y no se quema [ósmosis].
5

Agrega el ajo y (si usas) la páprika, mezcla rápido e inmediatamente echa el pimiento y el jitomate.

Tip: La páprika se disuelve en grasa, pero se amarga en segundos si se quema. El jugo de las verduras la enfría.
6

Cocina la base de lecsó por 10 minutos hasta que las verduras se bajen y suelten jugo. Entonces agrega el hígado.

Tip: Al hígado le bastan 8-10 minutos. Si lo cocinas de más, se pone gomoso.
7

Termina de cocer el hígado en el jugo, mientras tanto agrega pimienta. Sala solo al final, antes de servir, si es necesario.

Tip: Corta un hígado grande a la mitad: si el centro ya no sangra pero sigue rosita, está perfecto.
8

Sirve el hígado jugoso con el arroz al vapor.

Tip: El sabor neutro del arroz absorbe muy bien el jugo especiado.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué quedó duro el hígado?
Lo cocinaste mucho tiempo o le pusiste sal al principio. Vale la pena agregar la sal al hígado al final, aunque la sal del lecsó usualmente no lo endurece si el tiempo de cocción es corto.
¿Se puede con hígado congelado?
Sí, pero deja que se descongele totalmente en el refri y escúrrelo bien, si no soltará mucha agua.

Ingredientes

  • 500 g Hígado de pollo (sin corazón)
  • 3 pza Pimiento para cocinar (húngaro o güero)
  • 2 pza Jitomate (maduro)
  • 1 pza Cebolla
  • 2 diente Ajo
  • 3 cda Aceite de girasol o manteca
  • 1 cdita Sal (al gusto)
  • 1 pizca Pimienta negra molida
  • 1 cdita Páprika en polvo (opcional para color)
  • 200 g Arroz
  • 400 ml Agua (para el arroz)