- ¿Por qué se enturbió el té?
- Si enfrías el té caliente demasiado rápido (por ejemplo, poniéndole hielo de inmediato), los taninos se precipitan (se vuelve cremoso). Deja que se enfríe a temperatura ambiente primero.
Té helado de menta
¡Olvídate de los tés embotellados! En esta versión casera, la astringencia del té, la acidez del limón y el dulzor del azúcar crean un equilibrio refrescante. La menta no solo da sabor, sino que el mentol activa los receptores de frío en tu boca, refrescándote el doble.
Ingredientes
2
bolsitas
Té negro (ej. Earl Grey o English Breakfast)
500
ml
Agua
2
cda
Azúcar o miel
1
pza
Limón (jugo y rodajas)
1
puñado
Menta fresca
1
porción
Hielos
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Equipo necesario
- Jarra resistente al calor: Para la infusión.
Instrucciones
1
✓
Infusiona las bolsitas de té en el agua caliente y déjalas reposar de 3 a 5 minutos. ¡No más tiempo!
Tip: Si las dejas más tiempo, se liberan demasiados taninos y el té tendrá un sabor amargo y astringente.
2
✓
Retira las bolsitas y, mientras aún está caliente, disuelve el azúcar en él.
Tip: El azúcar es difícil de disolver en líquidos fríos (Saturación).
3
✓
Exprime el jugo de la mitad del limón. Observa cómo el color del té se aclara.
Tip: El té es un indicador de pH natural: bajo el efecto del ácido se vuelve más claro y ámbar.
4
✓
Deja enfriar a temperatura ambiente y luego mételo al refrigerador.
Tip: El enfriamiento lento conserva la claridad del té.
5
✓
Antes de servir, da una palmada a la menta contra tu mano, ponla en el vaso, llénalo de hielo y vierte el té encima.
Tip: El 'choque' físico a la menta rompe las cápsulas de aceite en las hojas, liberando un aroma intenso.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 2 bolsitas Té negro (ej. Earl Grey o English Breakfast)
- 500 ml Agua
- 2 cda Azúcar o miel
- 1 pza Limón (jugo y rodajas)
- 1 puñado Menta fresca
- 1 porción Hielos