- ¿Por qué quedó duro el hígado?
- Dos posibles razones: o lo salaste antes de freír (¡prohibido!), o lo cocinaste de más. ¡El hígado SOLO se sala en el plato!
- Salpica el aceite, ¿qué hago?
- El hígado explota por su alto contenido de agua. Sécalo muy bien antes de freír, y usa una malla antisalpicaduras o tapa (pero deja hueco para el vapor).
Hígados de pollo fritos
El hígado de pollo es la reina de las vísceras: barato, nutritivo, y si se hace bien, tan cremoso como el hígado de ganso. El mayor error que podemos cometer es cocinarlo de más, lo que lo vuelve gomoso y granuloso. El hígado frito perfecto está dorado y crujiente por fuera, y rosado y suave como mantequilla por dentro.
Ingredientes
500
g
Hígado de pollo (sin corazón)
3
cda
Harina de trigo
4
cda
Aceite de girasol o manteca
1
cdita
Sal (¡SOLO al final!)
0.5
cdita
Pimienta negra molida
1
cdita
Mejorana seca
Lista de compras (0)
Equipo necesario
- Sartén
- Toallas de papel
- Pinzas para voltear
Información sobre alérgenos
Gluten
Instrucciones
1
✓
Limpia el hígado (quita nervios, membranas), lávalo y sécalo completamente con toallas de papel.
Tip: La superficie húmeda crea vapor, lo que impide el dorado. La harina se pega bien a la superficie seca.
2
✓
Mezcla la harina con la mejorana y la pimienta. Pasa los trozos de hígado por ella, sacude el exceso.
Tip: La capa de harina protege al hígado del calor directo, así queda jugoso por dentro y forma costra por fuera.
3
✓
Calienta la grasa a fuego medio. Fríe el hígado 3-4 minutos por lado hasta que esté dorado.
Tip: No lo piques con tenedor, porque se sale el jugo valioso. Usa pinzas.
4
✓
Sácalo, deja reposar 2 minutos, ¡y sala solo al servir!
Tip: Si salas mientras fríes, la sal saca el agua por ósmosis y el hígado quedará irremediablemente duro.
Preguntas frecuentes sobre la receta
Ingredientes
- 500 g Hígado de pollo (sin corazón)
- 3 cda Harina de trigo
- 4 cda Aceite de girasol o manteca
- 1 cdita Sal (¡SOLO al final!)
- 0.5 cdita Pimienta negra molida
- 1 cdita Mejorana seca