Té de lavanda

¡La lavanda (Lavandula angustifolia) no solo es buena contra las polillas! La infusión de su flor es una bebida calmante y desestresante usada por siglos. Su sabor es potente, perfumado, por lo que hay que cuidar la dosis para que el resultado no sepa a 'jabón'. El limón y la miel ayudan a domar la intensidad floral.
🕒 Tiempo de prep. 2 min
🍳 Tiempo de cocción 5 min
Tiempo total 7 min
🍽️ Porciones 2 porciones
🔥 Calorías 40 kcal
🌍 Cocina Internacional / Té medicinal

Ingredientes

Equipo necesario

  • Infusor de té o colador
  • Taza

Instrucciones

1

Pon la lavanda en el infusor.

Tip: Los pequeños pétalos de lavanda son difíciles de colar si flotan libremente.
2

Vierte el agua hirviendo y deja reposar máximo 5 minutos.

Tip: Pruébalo a los 3 minutos. Si es suficientemente intenso, retíralo. El exceso de remojo resulta en un sabor amargo y perfumado.
3

Saca el infusor y deja enfriar un poco.

Tip: El té demasiado caliente quema la lengua y no se perciben los sabores.
4

Endulza con miel y limón.

Tip: La acidez del limón contrarresta la pesadez floral.

Preguntas frecuentes sobre la receta

¿Por qué sabe a jabón?
Usaste demasiada lavanda o la dejaste remojar mucho tiempo. La lavanda es muy concentrada, necesitas la mitad que de un té promedio.

Ingredientes

  • 1 cdita Flor de lavanda seca comestible
  • 500 ml Agua caliente
  • 15 g Miel
  • 2 rebanada Limón fresco