Fusilli (Tornillo): La pasta en espiral que atrapa todas las salsas
Descripción
El fusilli, también conocido como pasta tornillo, es una pasta seca corta en forma de espiral, hecha tradicionalmente de sémola de trigo duro y agua. Gracias a su característica forma retorcida, retiene especialmente bien las salsas y jugos, siendo la elección ideal para salsas espesas con trozos o ensaladas de pasta.
La historia del fusilli viene de Italia, donde la pasta se enrollaba a mano en una varilla fina, creando la espiral. Hoy se hace industrialmente, pero sigue siendo uno de los tipos de pasta más populares del mundo.
Posibilidades de uso con fusilli
- Ensaladas de pasta: mezclada con verduras, aceite de oliva, queso o yogur.
- Con salsas de tomate o carne: retiene bien la salsa por su superficie girada.
- Platillos horneados con queso y crema: espolvoreado con queso rallado y al horno.
- Para pastas con crema, hongos o verduras: delicioso con salsas cremosas.
Su tiempo de cocción general es 8–10 minutos, pero vale la pena colarla al dente para que conserve su elasticidad.
Valor nutricional y beneficios
El fusilli tiene alto contenido de carbohidratos, siendo excelente fuente de energía. La versión de trigo duro contiene más proteína y fibra que las de harina blanca común. Además, puede ser rico en vitaminas B y hierro, sobre todo si es enriquecido.
Contiene gluten, por lo que no se recomienda a sensibles al gluten. Sin embargo, existen versiones sin gluten, por ejemplo a base de harina de maíz o arroz.
Almacenamiento y consejos prácticos
La pasta fusilli seca dura mucho tiempo guardada en lugar fresco y seco. Tras abrir se recomienda guardar en recipiente cerrado. La pasta cocida mantiene su calidad 2–3 días en refrigeración, especialmente si se guarda mezclada con un poco de aceite.
Ya sea para una comida rápida o platillo para invitados, el fusilli con su versatilidad y capacidad de retener salsa siempre será un ingrediente confiable.