Ghee: El oro purificado de las grasas saludables

Descripción

El ghee (o grasa de mantequilla) es una mantequilla clarificada a la que se le han eliminado agua y proteínas lácteas mediante calor. El resultado es una grasa estable, duradera y sin lactosa, usada por siglos en cocinas de la India, Medio Oriente y Europa.

Se hace calentando mantequilla lentamente hasta que la grasa dorada se separa de los sólidos lácteos. Esta grasa es rica en ácidos grasos saturados, pero su alto punto de humo la hace ideal para freír y saltear, siendo una alternativa nutritiva a aceites vegetales.

Usos del Ghee

  • Para freír: Aguanta altas temperaturas sin quemarse.
  • Cocinar: Sazona arroz, currys y verduras.
  • Repostería: Grasa base para postres.
  • Medicinal: Usado en Ayurveda y cuidado de la piel.

El sabor del ghee es a nuez, dulce y más limpio que la mantequilla. Se unta a temperatura ambiente y endurece en frío. Al no tener lactosa ni caseína, es apto para intolerantes a lácteos (si está bien hecho).

Nutrición y salud

100 g de ghee tienen unas 892 kcal, todo grasa. Rico en vitaminas A, E y D, apoya la visión, inmunidad y huesos. Contiene butirato, que tiene efectos antiinflamatorios y protectores del intestino.

Tiene grasas saturadas e insaturadas, por lo que su consumo equilibrado puede favorecer el metabolismo lipídico. Su estabilidad al calor lo hace mejor que aceites sensibles.

Si buscas una grasa natural, sabrosa y sin lactosa, el ghee es perfecto: saludable y delicioso.